 El cuerpo de una mujer hallados en Villa Castelli y los restos óseos encontrados en Patquía no pertenecen a la turista suiza desaparecida Annagreth Wurgler, según anticipó este jueves la abogada Soledad Varas, quien patrocina al principal sospechoso del presunto crimen de la joven bióloga, el empresario hotelero de Pagancillo, Alcides Cuevas
Según Varas, el dato le fue proporcionado por la Policía Judicial, quien realizó sobre los restos las correspondientes pericias.
Los huesos encontrados en Patquía habìan sido descubiertos por un poblador, que los halló semienterrados, a unos13 kilómetros de ese pueblo.
Los huesos hallados eran dientes, maxilares, fémur, tibia y peroné de ambas piernas, antebrazo, partes del cráneo, entre otros.
Junto a esos restos se habían hallados caracoles utilizados para confeccionar collares. Según Varas, una testigo había declarado en la causa que Wurgler tenía puesto un collar parecido cuando permaneció unas horas en la comisaría de Patquía, antes de desaparecer.
Sin embargo, ningún policía que había visto a Wurgler pudo aseverar ese dato y ahora la abogada de Cuevas advirtió que esa testigo podría ser procesada por falso testimonio. "Es una afirmación sobre la cual deberá dar cuenta para justificarla", dijo la abogada.
En la causa que instruye el juez penal de Villa Unión, Walther Moreno, está preso por supuesta complicidad el ex chofer de Cuevas, Miguel Narváez.
Varas admitió este jueves que ambos seguirán detenidos hasta que llegue la causa a juicio oral, "el año que viene, luego de la feria judicial".
Annagreth Wurgler desapareció en agosto de 2004, cuando tenía 28 años, mientras hacía turismo en la zona del parque nacional Talampaya. La última vez que fue vista estaba hospedada en la hostería de Cuevas en Pagancillo.
Por eso y por otras pruebas que la defensa del sospechoso rechaza, Cuevas está procesado por una supuesta violación y homicidio de la joven. Pero su cuerpo sigue sin aparecer.
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